Son las cuatro de la tarde y queda una hora para que salga el último transporte. Un operario encuentra menos unidades de las que indica su terminal. En otra zona entra un pedido urgente cuando la preparación ya está en marcha. El responsable tiene que decidir qué pedido sale, quién lo prepara y qué hacer con el que se queda incompleto.
Ese es el turno que reproduciríamos antes de recomendar un sistema de gestión de almacén (SGA). Una demostración con stock correcto y pedidos sin incidencias dice poco sobre cómo responderá el sistema cuando una expedición está a punto de cerrarse.
En Studio73 planteamos la decisión en tres pasos. Primero comprobamos qué se puede resolver configurando Odoo Inventory y Barcode. Después aislamos los requisitos que podrían cubrirse con un desarrollo concreto. Si el almacén necesita capacidades de ejecución o coordinación más amplias, evaluamos qué aportaría un SGA especializado y cómo se integraría con el ERP.
1. Si los pedidos se atascan, localiza dónde se pierde el tiempo
Antes de cambiar de sistema, seguiríamos varios pedidos desde que se liberan para preparación hasta que están listos para expedir. Mediríamos por separado el tiempo de recorrido, la espera por reposición, la gestión de faltantes y la cola en embalaje. Un retraso al final del turno puede tener causas distintas, aunque todos los pedidos aparezcan como pendientes de salida.
Si varios operarios recorren los mismos pasillos para recoger las mismas referencias, probaríamos primero a cambiar cómo se agrupan los pedidos. Según la versión y la configuración, Odoo permite preparar transferencias agrupadas por lotes, olas o clústeres y procesarlas desde Barcode. La prueba consiste en comprobar si el nuevo flujo reduce recorridos sin trasladar la espera a embalaje ni dificultar la separación de pedidos. Odoo 18.0 documentation
Si el retraso aparece cuando coinciden faltantes, reposiciones y pedidos urgentes, haríamos otra prueba. Introduciríamos un pedido prioritario con la preparación en marcha y comprobaríamos quién puede reasignarlo, qué ve cada operario en su terminal y si el pedido desplazado sigue bajo control.
Qué inclina la decisión. Si una nueva agrupación y una regla clara de liberación permiten cumplir la hora de corte, seguiríamos con el estándar. Si el equipo necesita recalcular prioridades y repartir tareas continuamente entre zonas, convertiríamos esa capacidad en un requisito explícito para comparar un desarrollo con un SGA.
2. Si el problema aparece en el terminal, reproduce la incidencia
Imagina que el operario llega a una ubicación para recoger cinco unidades y solo encuentra tres. La prueba empieza ahí. ¿Puede registrar la cantidad real y seguir preparando el resto del pedido? ¿Quién recibe la incidencia? ¿En qué momento se decide si el pedido sale parcial, espera una reposición o se sirve desde otra ubicación?
Haríamos la prueba con los lectores, las etiquetas y la conectividad del almacén. Si la trazabilidad es crítica, añadiríamos un lote incorrecto y comprobaríamos si el flujo lo detecta en el punto de control previsto. Odoo documenta la posibilidad de exigir el escaneo de lotes o números de serie por tipo de operación. Conviene validar cómo encaja esa configuración en el proceso y la versión que se van a implantar. Odoo 18.0 documentation
Qué inclina la decisión. Si la incidencia se resuelve con una confirmación específica en un único paso, estudiaríamos una extensión acotada. Si cada excepción obliga a coordinar reposición, preparación y expedición, evaluaríamos el flujo completo antes de presupuestar cambios en la pantalla del operario.
3. Si interviene maquinaria o un operador externo, prueba qué pasa cuando falta una confirmación
Cuando Odoo convive con un transportador, un SGA o un operador logístico externo, la prueba decisiva puede ser un fallo de comunicación. ¿Qué ocurre si el otro sistema recibe una orden y la ejecuta, pero Odoo no recibe la confirmación?
Antes de implantar la integración, dejaríamos resueltas cuatro preguntas:
- Quién decide. Qué sistema asigna el pedido al almacén o envía la orden al equipo.
- Quién confirma. Qué evento acredita que la preparación, el movimiento o la expedición se ha completado.
- Cómo se evita una ejecución duplicada. Qué identificador permite reconocer una orden que se vuelve a enviar.
- Cómo se recupera la operación. Quién puede comprobar el estado real y resolver la incidencia si los sistemas discrepan.
En un almacén automatizado, esto ayuda a separar la gestión del pedido del control de la instalación. Con un operador externo, permite probar algo igual de concreto. Si el pedido cambia después de enviarse, ¿hasta qué punto puede modificarse y cuándo debe intervenir una persona?
Qué inclina la decisión. Si el proceso requiere intercambiar órdenes y confirmaciones con un operador o equipo concreto, empezaríamos por delimitar esa integración. Si además hace falta una plataforma que coordine tareas, zonas y excepciones durante todo el turno, evaluaríamos el SGA con esos escenarios en la mano.
Cómo resolvimos la coordinación entre dos almacenes en Polo Club
Polo Club necesitaba ampliar su capacidad logística combinando su almacén propio con el de un operador externo. El reto era decidir desde dónde servir un pedido cuando el centro principal no tenía disponibilidad.
Studio73 conectó ambos almacenes con Odoo. Cuando un producto no está disponible en el almacén principal, el ERP envía automáticamente la orden al operador externo para que prepare y distribuya el pedido. El caso publicado por Studio73 recoge que Polo Club duplicó su capacidad de almacén al combinar ambos centros.
Qué probar antes de elegir
| Si el problema es… | La prueba que haríamos | Qué nos haría avanzar |
|---|---|---|
| Demasiados recorridos y colas en preparación | Repetir un pico de pedidos con otra agrupación y medir hasta el cierre de expedición | Configurar Odoo si mejora el flujo completo y se cumple la hora de corte |
| Un control específico que falta en el terminal | Reproducir el error con el lector real y comprobar en qué paso se puede detectar | Desarrollar sobre Odoo si el cambio se puede aislar y mantener |
| Urgencias y faltantes que obligan a reorganizar varias zonas | Introducir una reposición pendiente y un pedido prioritario en pleno turno | Evaluar un SGA si la operativa exige coordinar y reasignar tareas continuamente |
| Pedidos que se preparan fuera o pasan por maquinaria | Simular una confirmación tardía, una cancelación y un reenvío | Diseñar la integración y comprobar qué sistema debe asumir cada responsabilidad |
Los criterios de aceptación deben salir de tu operativa. Si el problema son los pedidos que pierden el transporte, mide cuántos quedan pendientes a la hora de corte. Si el problema es la trazabilidad, comprueba qué información se conserva al resolver un faltante o sustituir un lote.
Y si intervienen dos sistemas, verifica que el equipo puede recuperar una operación interrumpida sin duplicar el envío ni ajustar el stock a ciegas.
Revisemos el turno que más le cuesta a tu almacén
En Studio73, como Odoo Best Partner Europe 2026, ya hemos ayudado a empresas como Polo Club, Gandía Blaso y Garsaco entre otras, a coordinar su almacén con un operador logístico externo y automatizar desde Odoo el envío de pedidos al centro que puede prepararlos.
En el workshop de arquitectura logística Odoo aplicamos esa experiencia a tu operativa. Revisamos dónde se atascan tus pedidos y qué pruebas nos permitirán decidir si basta con configurar Odoo, si hace falta un desarrollo o si conviene integrar un SGA.